...En el Quinto Centenario del descubrimiento de América...


¿DESEMBARCÓ EFECTIVAMENTE COLÓN EN LA ACTUAL ISLA SAN SALVADOR?*

 

 

 

( * Publicado en revista "Quinta Imagen" 73, Octubre de 1992.)

El problema de cuál es la isla del archipiélago de las Bahamas en que efectivamente desembarcó y tomó posesión Colón, ha producido controversia por varios siglos hasta que la isla Watling fue la preferida por una mayoría de estudiosos. De nueve islas candidatas para el lugar del primer desembarco colombino, sólo dos llenaron las exigencias generales establecidas por el diario del descubridor: Watling, rebautizada San Salvador en 1926, y el Cayo Samana.

 


Principal impulsor de la candidatura de Watling fue el almirante norteamericano Samuel Eliot Morison, un destacado biógrafo de Colón. Por lo demás, su identificación con la indígena
Guanahani ya había sido adelantada por el español Juan Bautista Muñoz en l793.

En cambio, el Cayo Samana o Atwood fue propuesto por Gustavo Fox en 1882. Este había sido asistente del secretario de marina del Presidente A. Lincoln. En la década de 1980 se reinició una fuerte discusión acerca de cuál es en realidad la verdadera isla descubierta por Colón, ya que varios investigadores actuales constataron que no se habían considerado además de los cursos ni distancias diarias dados por el navegante, la acción de las corrientes, la deriva y los vientos en 1492, y de acuerdo a esto, la verdadera ruta de Colón no llevaría hasta Watling. Más aún, considerando la corriente y la deriva, el punto final de arribo de Colón caería a 60 millas náuticas, un grado completo de latitud, más al sur de Watling.

Tampoco ningún navegante contemporáneo había reconstruído y surcado la ruta de Colón con la tecnología actual. Sólo hacia 1986 un equipo de investigación patrocinado por la National Geographic Society de EE.UU. logró reunir evidencias notables, que dan la preferencia al cayo Samana como la auténtica Guanahani avistada por el gran navegante. Esta nueva evidencia descansa sobre tres bases:

a) Una reconstrucción científica de la ruta colombina, confeccionada y navegada por el matrimonio Luis y Ethel Marden, basada en el diario de Colón y muy ajustada a las corrientes, la deriva y los vientos del área y que
finalizó sólo a 10 millas náuticas del cayo Samana.

b) Una ruta trazada mediante un programa computarizado especial ("Instrumento de Investigación de Colón") creada por la empresa Control Data Corporation, que revirtió la ruta colombina desde un punto conocido, confluyendo también hasta Samana.

c) Dos temporadas de exploraciones de campo en Samana e islas cercanas, dirigidas por el arqueólogo Dr. Charles Hoffman, localizaron numerosos restos atribuibles a los asentamientos descritos por Colón y casi la totalidad de los accidentes geográficos notables señalados por el gran explorador.

En la reconstrucción científica de la ruta hecha por el matrimonio Marden, usando cartografía actual, trigonometría y pequeños computadores de navegación, se establecieron puntos seguros para las carreras diarias de Colón.

Comenzaron en La Gomera, Islas Canarias, en el punto mismo donde partió Colón. Consideraron cómo el navegante registraba las distancias desde un amanecer hasta el siguiente en leguas. Muchos historiadores usaron el valor de 3,18 millas náuticas para la legua marina española, pero el experto en navegación Dale Dunlap encontró en un manual del siglo XVI, que la legua marina hispana tenía sólo 2,82 millas náuticás.

Los Marden hallaron más tarde un dato idéntico en otro texto más antiguo, publicado en los 68 años posteriores a la muerte de Colón.
Aunque desconocían las corrientes de 1492, las costas y el relieve submarino han cambiado poco desde ese año. Se estudiaron los datos de corrientes tomándolos de las "Cartas Mensuales para pilotos", de EE.UU., que contienen datos recogidos durante 150 años.

Un arquitecto naval, Alan Pape, estableció que el calado poco profundo de las carabelas, podía producir una deriva de 1,5 grados en un curso hacia el Occidente bajo los vientos generales del N.E., que soplan sobre el hombro derecho del timonel. Los vientos registrados actualmente a lo largo del curso indican ser prevalecientes del NE., que comienzan en las Islas Madeira y que transportaron inexorablemente hasta las Bahamas a las carabelas.

Las variaciones de la brújula para el año 1500 se conocieron en un estudio holandés publicado hace años, pero que todavía es el mejor disponible. Ello permitió convertir las direcciones de compás del diario colombino en "cursos verdaderos".

Se tomó en cuenta también, la diferencia de nueve días entre la fecha de Colón del 12 de octubre para el arribo, basado en el Calendario juliano y nuestro actual calendario Gregoriano que nos dice que el descubrimiento fue realmente el 21 de octubre.

Se vio que si bien Colón estimó su velocidad con seguridad, no juzgó correctamente la dirección y fuerza de la corriente, que lo empujaron 9 millas más lejos en cada cien que él estimaba recorridas.

Para averiguar y comprobar si Cayo Samana era la isla largamente descrita como poblada según el relato colombino, los arqueólogos del equipo de National Geographic realizaron recorridos localizando yacimientos diversos de asentamientos indigenas en Samana, y también en las islas Long y Fortuna, a lo largo de la ruta desde Samana, por donde Colón establece diversos lugares poblados por nativos. En cambio, en Watling la descripción colombina no coincide con el paisaje ni con los puntos geográficos notables señalados ni en los sitios poblados.

Por ejemplo, la probable isla Santa María cercana a Watling resultó menos de la mitad que el tamaño indicado en el Diario y en la Fernandina, viniendo desde Watling, fue imposible encontrar los lugares señalados por el almirante.

Por el contrario, la ruta trazada por el equipo investigador pudo ser seguida sin dificultad desde Samana hasta Cuba, respetando las mismas distancias y apareciendo los accidentes geográficos descritos por el gran "Almirante de la Mar Océano".