ARQUEOLOGÍA DE CHILE CENTRAL

Excavación de salvataje en Quilpué, Chile Central .*

 

*Publicado primeramente como informe de investigación, en 1985.

Se le han hecho algunas reducciones.

 

Antecedentes

   Con motivo de haber realizado exploraciones en el valle de Quilpué, principalmente en el área de antiguos lavaderos auríferos en mayo de 1984, supimos del hallazgo fortuíto en Villa alemana, de restos arqueológicos consistentes en osamentas humanas asociadas a cerámica, al hacerse un drenaje .

     Debido a la necesidad de estudiar el yacimiento de procedencia, por las escasas evidencias de este tipo con información contextual confiable, procedente del hoy densamente urbanizado valle de Quilpué, resolvimos recuperar lo descubierto, reconocer el sitio y hacer un salvamento de los restos que aún estuviesen in situ.

     El sector carece de estudios arqueológicos recientes, el único publicado pertenece al Dr. Francisco Fonck y data de 1910. Las indagaciones des este médico se centraron en la zona cercana a su residencia en Quilpué, principalmente El Retiro y El Belloto, sectores ubicados en la ribera norte del estero Quilpué, con yacimientos en proceso de destrucción en esa fecha.

     Componentes importantes de esos yacimientos eran grandes conjuntos de "piedras con tacitas", hoy totalmente destruídas. Asociadas a ellas se encontraron grandes cantidades de artefactos líticos, cerámica fragmentada y restos óseos humanos. Gran parte de estas evidencias fueron guardadas en el Museo F. Fonck de Viña del Mar.

     Fonck (1910) destaca que toda la cerámica recolectada al norte del estero Quilpué es monócroma y doméstica, estando ausente la decorada, aunque indica un sector al sur del citado estero y de la línea férrea, denominado El Sauce, donde había viñas y al laborear un terreno plano apareció "una osamenta desgastada" (Fonck 1910:23). Posteriores recolecciones arrojaron, dentro del espacio de una cuadra de viñas, puntas de proyectil, piedras horadadas, manos de moler, "tejos" de cerámica y piedra, y un hacha de cobre y fragmentos de cerámica decorada ( 1910:24).

Sus palabras son elocuentes:

"....aunque se halle casi toda en pequeños fragmentos, es muy notable por la perfección de los dibujos de las ollas o platos, de modo que hacen un contraste grande con la del Retiro y otras partes más antiguas: hay seis clases de piezas diferentes, es decir de tazas u ollas sin pintura, de otras con dibujos o blancos sólo por dentro o por fuera y aún por dentro y fuera a la vez. La cantidad es también considerable: parece que se ha quebrado un buen número de vasijas de barro. Recuerdo haber visto en el campo de esta sepultura numerosas piedras desparramadas, pero no sé si son precisamente de esas quebradas en el entierro." (Fonck 1910:25)

Concluye el autor que el sitio posiblemente data,

"....del tiempo de los Incas....Correspondiendo a una etapa cultural más avanzada comparada con El Retiro y notando la ausencia de piedras con tacitas" (1910:50).

        Existe un croquis de los yacimientos descritos por Fonck, confeccionado por su hijo Julio en 1908. Se observa allí entre el camino a Peñablanca y el estero Marga Marga el antiguo "Asiento del Sauce", situado a cierta distancia del estero Quilpué. Aparecen señaladas "viñas" sobre el rótulo del "Antiguo Asiento..." y algo más debajo de él se indican "Ojos de Agua". Al poniente de las viñas aparece un "cementerio moderno", que un camino une a la carretera principal.

       Según el diccionario RAE (1970), asiento es "territorio o población de las minas"; sitio en que estuvo o está un pueblo o edificio ". "Ojos de agua" significa "manantial que surge en un llano."

      Además de los ya nombrados, hay otros objetos sin contexto procedentes de El Sauce y guardados en el Museo Sociedad F. Fonck: Una cucharilla cerámica de doble recipiente, un colgante lítico, un toki-mano, además de pulidores de cerámica manufacturados con paredes de ceramios, los llamados "tejos".

      Posteriormente a los estudios de Fonck, faltan otros antecedentes arqueológicos para esta parte del valle de Quilpué. Mucho más al oriente, en Peñablanca, Población Teniente Orella, se halló en 1979 una piedra horadada entre 80 y 90 cm de profundidad, en una capa limosa oscura, también en faenas de drenaje.

      Geomorfológicamente, la cuenca de Quilpué ha sido excavada por el estero de igual nombre sobre planicies litorales de orígen plio-cuaternario, constituyéndose hoy en cuenca de erosión, petrográficamente basada en granito pre-geosinclinal Paleozoico. (Figueroa 1982)

      Fitogeográficamente el valle pertenece al piso de tipo mediterráneo normal, con abundancia de especies tales como: espino, tebo, palqui, quilo, colliguay, chilca, litre, quillay (Quintanilla 1982).

      De acuerdo a Pino y Varela (1977), las condiciones actuales del clima de Chile Central y de esta zona, debieron estabilizarse desde unos 1.000 años atrás, cuando había más precipitaciones y temperaturas algo más bajas que ahora.

MATERIAL Y MÉTODO

El sitio Villa Alemana 1.

 

       Se encuentra en medio de una población de la comuna del mismo nombre, 5ª Región, al sur del estero Quilpué y en terreno plano arcilloso, a unos 150 m de un arroyo que fluye hacia el estero Quilpué. Sus coordenadas geográficas son 33º 03' Sur y 71º24' Weste. Anteriormente los terrenos fueron ocupados por antiguasd viñas.

       A fines del verano de 1983 se efectuó una zanja de drenaje en sentido Norte Sur en un patio interior. A 120 cm de profundidad se descubrió un esqueleto en posición decúbito dorsal, el cráneo al SE y los pies NO, rodeados por tiestos cerámicos. Cerca de los pies se encontró el objeto cerámico alargado de la Fig. 1i. Personal de Investigacciones levantó los restos enviándolos al Servicio Médico Legal y permaneciendo gran parte de la cerámica en poder de los primeros. Luego, al profundizarse la zanja a 140 cm, apareció un segundo esqueleto que fue descubierto desde el cráneo hasta la pelvis, resolviéndose dejarlo in situ, rellenándose la excavación con ripio y colocándose sobre él una cañería para drenaje. Tras eso se tapó.

       Como primera etapa se recuperaron los objetos en poder de Investigaciones, gracias a su cooperación, los que fueron depositados en el Museo de Historia Natural de Valpso. Luego ubicamos el yacimiento. Los propietarios del sitio hicieron entrega de otros ceramios que mantenían en su poder y dieron facilidades para hacer el salvamento de la osamenta que aún permanecía enterrada, lo que se efectuó entre el 19 de junio y 15 de julio de 1984, a pesar del intenso mal tiempo.

Excavación de Salvataje.

 

Para rescatar el segundo esqueleto se trazó una cuadrícula de 2,5 m X 2m, orientada de Norte a Sur. Se extrajo y tamizó el material de relleno de la excavación anterior, que estaba totalmente disturbado conteniendo una mezcla de ladrillos, plásticos, ripio, cemento, vidrios, fragmentos óseos y cerámicos.

       En el perfil Norte de la cuadrícula se notó un sector con estratigrafía no disturbada. Se distinguió un estrato de humus superficial hasta 30 cm; un segundo estrato arenoso café tendiendo a arcilloso en su base, situado hasta 100 cm de profundidad, y como tercer estrato natural un material arcilloso cambiando de color café a amarillo claro, hasta llegar a la roca granítica basal a 150 cm. Entre cada capa hay un paso gradual. Desde la superficie hasta 150 cm de profundidad se apreciaban raíces y raicillas carbonizadas de las antiguas viñas. El segundo esqueleto estaba rodeado por ellas y entre los huesos de las piernas aparecieron restos. Se excavó en los perfiles de la cuadrícula buscando otros enterratorios cercanos sin resultados positivos.

       La segunda osamenta estaba a unos 20 cm debajo y algo a la derecha del primer esqueleto , presentando las siguientes características:

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  • Profundidad del cráneo: 138 cm

    Profundidad de los pies: 140 cm

    Orientación del cuerpo: cráneo hacia el SE pies hacia el NO.

    Tipo de entierro: Primario. Huesos de las piernas en su punto de articulación, fracturados. Huesos del tórax y cráneo removidos. Cráneo fracturado.

    Fondo de la fosa: Arcilla amarilla blanda y húmeda sobre roca descompuesta endureciéndose hacia abajo. La arcilla había absorbido el agua filtrada desde la superficie, que no podía traspasar la roca basal situada a 150 cm.

    Tipo de enterratorio: Fosa directa o posible túmulo de tierra. No se pudo apreciar en los perfiles bolsón de enterramiento o línea separatoria del túmulo, por lo removido y muy húmedo del terreno.

    Colocación del cuerpo: Decúbito abdominal.

    Estado del hueso: Muy frágil.

    Objetos asociados: Además de la cerámica y fragmentos anteriormente extraídos, fragmentos de ceramios situados sobre los pies. No aparecieron otros artefactos.

  • La cerámica.

     

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    Consiste en 9 piezas relativamente completas y 36 fragmentos que sin duda, pertenecen a los tipos

    Aconcagua Salmón

    Aconcagua Pardo Alisado y

    Aconcagua Rojo Engobado ( Massone 1977) 2 fragmentos

  •        Hay un notorio predominio del tipo Aconcagua Salmón (55% de las piezas), en especial de las variantes Negro/Salmón y Blanco-Rojo-Negro/Salmón asociadas al Trinacrio. Enseguida viene el tipo Pardo Alisado (44,4%) con piezas de claro uso doméstico por los restos de hollín y con manchas de reducción por cocción dispareja.

    OBJETO CERÁMICO DE FUNCIÓN INDETERMINADA

          Resalta la presencia de un objeto cerámico que no es recipiente (Fig. 9) de función desconocida y no descrito hasta ahora en la literatura arqueológica relacionada con el complejo Aconcagua. Las características tecnológicas de su pasta y cocción indican su asimilación al tipo Pardo Alisado.

    NOTA : El investigador Carlos A. González Vargas, publicó hacia 1990 un artículo titulado "UNA PIEZA CERÁMICA DE USO DESCONOCIDO DEL COMPLEJO CULTURAL ACONCAGUA . experiencia de estudio en arqueología experimental", en el cual establece, tras el exámen del objeto y su posterior reconstrucción experimental, que se trataría de un tambor.

     

    Restos óseos humanos.

           No hemos ceñido en el análisis a los procedimientos expuestos por Morel(1964) y Ortner &Putschar (1981). El esqueleto 1 no pudo ser examinado, por cuanto quedó en poder del servicio Médico Legal de Santiago, siendo inhumado tiempo antes que hubiésemos logrado su entrega.

          El esqueleto 2 rescatado el fondo de la fosa sobre roca basal descompuesta, pertenecería a un subadulto entre 18 y 25 años. Tiene además el tercer molar superior izquierdo totalmente formado, aunque no erupcionado. El cráneo exhibe cierto aplanamiento occipital que corresponde a leve deformación pre o post mortem y aunque no fue posible una reconstrucción completa, se trata de un braquicráneo.

         La dentadura exhibe incisivos en pala, desgaste o abrasión horizontal leve, caries escasas, pérdida de dos incisivos inferiores post mortem y manchas de color café oscuro sobre los mismos, atribuibles según Ortner (1981: 456) al hábito de fumar tabaco. La fragmentación de los huesos largos y el deterioro de las apófisis impidieron obtener mediciones confiables de la estatura in vivo. Por la extensión del esqueleto en el sitio, correspondería a una talla mediana.

         Las inserciones musculares marcadas, la forma de la clavícula y del atlas, el tamaño de la pelvis y grosor del cráneo, indicarían pertenencia al sexo masculino.

    DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

         La forma y decoración de la cerámica mantiene estrecha relación con otros hallazgos procedentes del curso medio-inferior del río Aconcagua, en especial con Quillota.

        

         Aparte del neto predominio del tipo Aconcagua Salmón en sus diversas variantes, los motivos decorativos más notables que presenta (de factura algo descuidada) son aserrados o triángulos negros y rojos unidos a líneas verticales, que guardan similitud con elementos decorativos de María Pinto (Durán 1977 Fig.15), Puangue (Medina 1882 Fig.179) o los aserrados negros del tipo Ánimas II del Norte Chico, (Montané 1969 Figs.2, 3).

          El motivo de grecas alternadas negras y rojas (Fig. 1), presente también en sitios cercanos como Olmué (Hermosilla 1984), Rautén (Oyarzún 1910), Ocoa (Latcham 1928) y Quillota (Gajardo y Silva 1970), sugiere interacciones con la Cultura Diaguita Chilena en tiempos pre o decididamente incaicos, como sostienen varios autores.

          Latcham en la obra citada, muestra ceramios Diaguita con este motivo geométrico casi idéntico a Villa Alemana, rescatados en el área de Atacama-Coquimbo (Lám. XIII) y en el valle del río Choapa, en Chellepín (Lám.XVII, Fig.5, Lám.XX) e Illapel (Lám.XLIII).

          Ambos motivos geométricos son compartidos por varios complejos tardíos y tienen carácter co-tradicional en el Área Meridional Andina, con una existencia posterior a la influencia de Tiwanaku, donde habría que buscar su orígen.

          Otro rasgo notable es el reticulado pintado al interior de platos (Fig. 1 d, e), correlacionable con la cerámica procedente de Piguchén, Olmué, El Palomar, Campiche y Vichiculén, perteneciente al tipo Tríocromo Engobado (Massone 1977).

          Estos elementos de la cerámica rescatada configurarían la pertenencia de este contexto funerario al Complejo Aconcagua, señalándole una temporalidad relativa desde el momento anterior a la expansión incaica a Chile Central, hasta tiempos coloniales tempranos.

          La estrecha relación con Quillota, dentro del tiempo señalado, estaría avalada también por antecedentes etnohistóricos ( documentos del Archivo de la Real Audiencia Vol. 429) que muestran a caciques de ese lugar poseyendo tierras en el valle de Quilpué desde tiempos pre hispanos y la conocida participación de indígenas de Quillota y Aconcagua en faenas auríferas de Marga Marga durante la dominación incaica e hispánica temprana.

     

          El yacimiento está en un terreno plano en la zona de antiguos placeres auríferos entre los esteros de Quilpué y Marga Marga, cerca de donde otras fuentes documentales sitúan "Tambillos del Inca" y el trazado de una vía desde Quillota hacia Acuyo (Casablanca) [ Actas Cabildo de Santiago, Archivo Real Audiencia, Plano área de Limache 1610 del Archivo Nacional] . Por lo tanto el enterratorio pudiera estar más relacionado con un asentamiento vinculado a la minería y al camino incaico, que a uno agrícola y ganadero, debido a la sequedad y esterilidad de las tierras (actual estepa de espinos, Acacia caven) excepto quizás en invierno cuando las fuentes dicen que había alguna cantidad de pastos útiles para llamas y guanacos.

          También es evidente la relación entre este yacimiento y lo descrito por F. Fonck sobre El sauce, tratándose aparentemente del mismo sitio.

          Como integrante del contexto rescatado aparece un artefacto cerámico (VEASE ARRIBA) que no es recipiente y cuya forma es absolutamente atípica y desconocida para los contextos Aconcagua. Su no descripción hasta ahora en otros yacimientos arqueológicos de Chile Central pudiera indicar que, o es un elemento decididamente intrusivo o es sumamente exclusivo e innovador de los contextos fúnebres Aconcagua conocidos.

          Este objeto plantea también problemas de funcionalidad y origen, que por la información disponible actualmente sobre la Cultura Aconcagua no es posible aclarar aún.

          Las características generales del enterratorio, sea que corresponda a un túmulo destruído por los trabajos agrarios y la creciente urbanización del sector o a una fosa directa, obedecen al patrón funerario conocido. Si se trata de del primer caso, los cuerpos encontrados serían los más antiguos de la estructura.

    Resumiendo, podemos decir que, Se ha encontrado accidentalmente en el valle de Quilpué, entre los esteros Quilpué y Marga Marga una tumba doble asociada a cerámica Aconcagua. Las correlaciones culturales señalan una estrecha correspondencia con los sitios y la población Aconcagua de los valles de Quillota y Limache. Temporalmente se ubica en el período Tardío, desde antes de la presencia incaica (1.300 a.C.) directa hasta inicios del período Colonial (1560 d.C.).

          El hallazgo formaría parte de un cementerio más amplio ya muy destruido y estaría relacionado con un posible centro habitacional cercano, no ubicado, vinculado al parecer con los lavaderos de oro de Marga Marga. El yacimiento sería el mismo de "El Sauce", descrito brevemente por Francisco Fonck en 1910.

     

    REFERENCIAS

    DURÁN E. 1977. El yacimiento de María Pinto. Actas VII Congreso de Arqueología Chilena. I:161-175.

    FIGUEROA H. 1982. Carta Geomorfológica de la V Región, en Avance Atlas Regional V Región. Rev. Geográfica de Valparaíso. 13: 64-65.

    FONCK F. 1910. La región prehistórica de Quilpué y su relación con la de Tiahuanaco. 53 pp. Valparaíso.

    GAJARDO R. Y SILVA J. 1970. Notas sobre la arqueología de Quillota. Excavaciones en el estadio. Anales Mus. de Hist. Nat. De Valpso. 3: 203-236

    HERMOSILLA N. 1983. Una sepultura del Complejo Aconcagua en la plaza de Olmué. "Clava" 2: 9-56.

    LATCHAM R. 1928. La alfarería indígena chilena. 233 pp. LVI Láms. Santiago de Chile.

    MASSONE M. 1977. Aconcagua Rojo Engobado, un tipo cerámico del complejo Cultural Aconcagua. Actas VII Congreso de Arqueología Chilena I: 247-260.

    MEDINA J.T. 1882. Los aborígenes de Chile. Santiago de Chile.

    MONTANÉ J. 1969. En torno a la cronología del Norte Chico. Actas V Congreso de Arqueología Chilena : 167-184. La Serena.

    MOREL P. 1964. La antropología física. EUDEBA. Buenos Aires.

    ORTNER D. & PUTSCHAR W. 1981. Identification of pathological condictions in Human Skeletal Remains. Smithsonian Contributions to Anthropology 28. Washington.

    OYARZÚN A. 1910. Contribución al estudio de las influencias de la civilización peruana sobre los aborígenes de Chile. Boletín Museo Nac. de Chile II Nº1: 3-37.

    PINO M. Y VARELA J. 1977. Aplicación del método de datación por hidratación de la obsidiana al sitio arqueológico de laguna Tagua Tagua. Actas VII Congreso de Arqueología Chilena I: 25.

    QUINTANILLA V. 1982. Carta fitogeográfica V Región. Rev. Geográfica de Valparaíso 13: 66-67.

    RAE. 1970. Diccionario de la Lengua Española. Real Academia Española de la Lengua (RAE). 19ª edición. Madrid.