HISTORIA DE ISLA DE PASCUA

Dr. Grant McCall g.mccall@unsw.edu.au

The Centre for South Pacific Studies University of New South Wales





Los fechados de radiocarbono sugieren que Rapanuí fue colonizada en algún momento antes del siglo 4º DC, probablemente desde otra parte de Polinesia Oriental, muy probablemente las Marquesas. Estos viajeros, conducidos por el intrépido héroe cultural, Hotu Matu'a, que huía de una guerra o de una isla inundada hasta desembarcar en la playa de arena blanca de Anakena, y desde allí dividir la tierra entre sus hijos. Comenzaron los complejos de templo con "ahu" bajos, éstos evolucionaron a través de los primeros siglos en estructuras grandes, de varios metros de longitud y construidas dentro de pequeños recintos, con piedras de fachada cuidadosamente ajustadas, que algunos han buscado comparar con las más pesadas paredes incas distantes unos miles de kilómetros. En el desarrollo de la cultura antigua, parece haber ocurrido un despegue en algún momento de los siglos 7 u 8, con aumento de población (la zona costanera estaba ocupada por entonces) y una elaboración del templo común y modelos conmemorativos Polinesio Orientales. No tenemos ninguna evidencia como todavía de "resguardo de restos" o piedras sagradas de antepasados levemente talladas, pero hay figuras pequeñas, hechas de materiales locales que  la gente empezó a erigir.

Una teoría, adelantada por el arqueólogo Sergio Rapu, afirma que la papa dulce o camote, una importante planta alimenticia de definido origen sudamericano, llegó a la isla y llegó a ser el combustible para impulsar el notable desarrollo cultural. Este cultivo de la papa dulce, con su abundante y nutritivo alimento, pudo producir una de las culturas humanas más notables conocidas. El crecimiento en tamaño de los "ahu" hasta el gigantesco de Tongariki, restaurado por  los arqueólogos Claudio Cristino y Patricia Vargas de la Universidad de Chile en 1992-93, que contuvo 13 "moai".

Estas figuras conmemorativas, tan fuertemente estilizadas, fueron talladas en toba volcánica principalmente de la fundamental cantera del Rano Raraku, donde uno puede seguir fácilmente las varias fases de producción. La mayoría de los "moai", que pretenden representar por última vez antepasados conocidos, son de 3.5 a 6m de altura, pero hay más grandes hasta 10m. La elaboración más amplia llevó a la gente a tallar tocados adicionales de escoria roja, representando un tocado ceremonial de pelo con barro. Fueron producidos alrededor de 1.000 moai, algunos todavía enterrados en los ahu y debajo de suelo erosionado, los últimos tienen fechas de radio carbono de alrededor del 1.350 D.C.

Alrededor de ese momento, corroborado ahora por el trabajo de John Flenley en pólenes antiguos, cesó la fabricación de moai, los "ahu" quedaron sin reparar y los Isleños empezaron batallas destructivas en lo que parece haber sido un tiempo de hambruna, quizás provocado por la "Pequeña Edad del Hielo" cuyo impacto se documenta bien en la Europa en aquel tiempo.

El sitio sagrado cambió de la fabricación de moai a una ceremonia anual del "hombre pájaro" en el pueblo ceremonial de Orongo, en lo alto de los precipicios del Rano Kau, avizorando el mar. Allí, al final anual de la recolección de invierno, valientes guerreros se zambullían en el mar para recuperar los primeros huevos puestos por el "Sooty tern" o Golondrina de Mar tiznado desde unos islotes cercanos a la costa.

Durante ese tiempo había otros eventos, tales como la lectura de las aún indescifradas  "tablillas rongo-rongo" en playa Anakena. Siempre inventivos, los Rapanui trataron de mejorar la guerra mediante un elaborado ritual. El complejo arquitectónico del moai fue en tiempo de paz, pero el período de Orongo bruscamente desde el siglo 14 hasta el contacto y establecimiento europeo, desde el siglo 18 hacia adelante, fue uno de batalla constante, con destrucción y canibalismo. El último reporte de un moai en pie sobre una plataforma fue de un navío francés en 1832.
Uno de los relatos que el turista perpetuamente oirá sobre Rapanui, es ese de que la batalla crucial que acabó la cultura fue una confrontación épica entre

los Hanau Eepe ("Orejas Largas") y los Hanau Momoko ("Orejas Cortas"). Éste deriva de una errónea traducción del siglo 19 de los términos cruciales, aclarado primero por Sebastián Englert hace más de medio siglo pero ignorado por quienes quieren usar esta especie para sus propios fines. Sólo una de estas palabras puede ser confundida con "oreja," que es "epe" en Rapanui. En realidad los términos se refieren a "personas cortas, corpulentas" (Hanau Eepe) y "personas altas, delgadas" (Hanau momoko). ¿Quizás sea tiempo que se ponga finalmente a descansar el error de traducción?

Llegan los Europeos
Algunos informes dan el crédito a los españoles por tropezar con Rapanui y hay el vestigio de que el pirata inglés, Davis, pudo haber hecho un arribo en el siglo 17, pero el primer desembarco europeo confirmado por el holandés Jacob Roggeveen y sus tres naves, fue en el día de Pascua de resurrección de 1722, y la bautizaron de acuerdo con la fecha. Se hicieron observaciones de los Rapanui que vinieron a la nave y hubo una partida a la costa, con 125 marinos armados, que se pusieron nerviosos con la excitación de los isleños y dispararon, matando un número desconocido de anfitriones dando la bienvenida. Un disparatado relato del momento allí y otras aventuras, fue publicado por un miembro de la tripulación, Fredrich Behrens; así comienza la tradición de extrañas fábulas que han venido a ser parte de la literatura sobre la isla.

España, bastante tarde para hacer reconocer su "Lago español" envió una expedición a Rapanui en 1770 bajo el mando de Felipe González y Haedo, que en una ceremonia elaborada, completada con banderas y cañones, tomó posesión de la "Isla San Carlos" (llamada por su rey), generalmente dejando una buena impresión en los Rapanui. La iniciativa española falló y la cuestión de reclamar un derecho allí nunca se hizo, pero se produjeron mapas excelentes.

Cuatro años más tarde, en su segundo viaje, James Cook llegó de su impuesta, infructuosa búsqueda del Gran Continente Austral alrededor de Antártica y malhumorado, a través de sus ojos enfermizos declara sin valor a Rapanui. El gran explorador hizo unos mapas de su usual alto standard, pero no fue a tierra con su partida de desembarco, que constó del Tahitiano Mahina, que prontamente desapareció con los Rapanui, con quienes probablemente podía conversar.

Según la bitácora del científico alemán quien acompañó la expedición Cook, al final de la visita  pronunció el tahitiano Mahina una comparación de Rapanui con Aotearoa, la tierra de los maoris, hoy mas conocida como "New Zealand":
"En Aotearoa, tierra buena, gente mala; En Vaihu (nombre utilizado por Cook para  Rapanui) tierra mala, gente buena!"
La visita de Cook proporciona información etnológica valiosa, como hace el subsecuente La Pérouse dos años más tarde. Un mapa de la visita de La Pérouse muestra la disposición del área de Hangaroa, siendo notablemente como el sistema de caminos encontrado hoy y con abundancia de vegetación, incluso bosques.

Aproximadamente cien barcos llegaron a la isla entre la visita española y 1862, con varias paradas de balleneros en la década de 1820 y 1830. En 1806 el  capitán Benjamín Page llevó un Rapanui joven con él a Londres, donde fue bautizado "Henry Easter" en la iglesia portuaria londinense Rotherhithe, en 1812. Las relaciones fueron mayormente buenas, con los Rapanui comerciando su artesanía y alimentos por productos europeos, normalmente cuchillos, telas y algo parecido, aunque el corte de cabello estuvo en boga por un rato!

Los mercaderes de esclavos peruanos
La escasez de jornaleros en Perú y una prohibición británica para la importación de jornaleros chinos, conjuráronse con un "consultante de migración" el irlandés Joseph Byrne para producir las desastrosas incursiones sobre Rapanui, y en otras partes, como dijo H. E. Maude, en su libro "Mercaderes de esclavos en el paraíso", Prensas de la Universidad Stanford 1981.

La población de la isla alcanzaba aproximadamente 3.500 personas en 1862, cuando las correrías comenzaron en diciembre de ese año. Hubo los subsecuentes ataques y sobre 1.000 fueron llevados a trabajar en plantaciones y como sirvientes en hogares privados. La presión diplomática francesa y la toma de conciencia peruana de lo que habían permitido hacer a sus ciudadanos y a otros, acabó con las correrías a comienzos de 1863, pero no antes de que se hubiera hecho el daño. La tuberculosis y en abril de 1863, la varicela  empezaron a cobrar un terrible impuesto a los Rapanui y otros isleños y murieron centenares. No hay evidencia de sobrevivientes y sólo sobre una docena volvió a su hogar, trayendo la enfermedad con ellos.

Los misioneros
Debido a estos eventos y debido a un informe de un buque de guerra que se había detenido en Rapanui justamente antes de las correrías, el Hermano Laico Eugenio Eyraud, que aunque de nacimiento francés, había sido mecánico en Bolivia, persuadió a la Misión de los Sagrados Corazones en Valparaíso para permitirle llevar una misión a Rapanuí, lo que hizo después de detenerse en Papeete y volver con un par de Rapanuí que habían sido dejados allí durante las correrías. Eyraud soportó solo nueve meses antes de ser rescatado. Volvió con un equipo de tres más que incluía al Padre Gaspar Zumbohm (alemán) de fácil llegada y al emocional Padre Hypolite Roussel (francés). Eyraud murió en 1868 de tuberculosis, pero los otros, junta a otro Hermano Laico, Theodule Escolan, continuaron su trabajo, que incluyó la quema de ídolos.

Un francés, Jean Baptiste Onésime Dutrou-Bornier, que subsiguientemente se proclamó él mismo como "Rey" de Rapanui, formó sociedad con el Obispo católico Tepano Jaussen y el hombre de negocios, John Brander.

Hay un rompimiento entre Bornier y Roussel y el último se va en 1871, llevando un contingente isleño a Mangareva. Bornier dirige más embarques de pascuenses a las plantaciones propiedad de la Iglesia católica y Brander. La mayor parte de estos emigrantes murió. En 1876 fue asesinado Doutrou-Bornier por los isleños, que no podían aguantar más  su brutalidad y cuando Alphonse Pinart aparece en el horizonte en 1877, un capataz chileno le dice que con él hay 111 personas en la isla, la población isleña quedando solamente en 110 habitantes, hombres, mujeres y menores de edad.

Interés chileno
Naves chilenas habían arribado a Rapanuí tan temprano como por 1830, pero los contactos serios empezaron en los años de 1870. Llenos de orgullo por el triunfo en su "Guerra del Pacífico" con Perú y Bolivia, los patriotas chilenos instaban a la adquisición de una posesión colonial para validar sus demandas nacionalistas.
El 9 de septiembre de 1888, el Capitán Policarpo Toro Hurtado firma una escritura de Cesión y otra de Anexión con los jefes de la isla. El tratado está en español y un tipo de lenguaje Rapanuí. Al final, Chile ofrece ser un "amigo de la tierra," aun cuando en párrafo anterior la isla se vuelve parte del estado chileno. Brander sería compensado por su propiedad, pero el pago total nunca se produjo.

El hermano de Policarpo Toro, Pedro Pablo, dirigió el funcionamiento de la estancia ovejera hasta 1892, cuando su nave (y fortuna) se hundió. Eventualmente, los hermanos Toro vendieron sus intereses a un Enrique Merlet, quién tomó un fuerte liderazgo que eventualmente llevó a la muerte en Valparaíso por veneno del último rey de la isla. Fue en ese momento que los isleños fueron forzadamente reunidos como rebaño en Hangaroa, cuando quedaron como prisioneros en el único poblado de su propia isla hasta 1966.

En ese tiempo una compañía chilena, llamada apropiadamente Compañía Explotadora de  Isla de Pascua, tomó los intereses, que principalmente fueron poseídos por la compañía inglés-escocesa, Williamson Balfour, que todavía prospera en el continente chileno. Descontando una carga de dinamita puesta en el centro del extraordinariamente finamente tallado ahu Vinapú, por el Pagador William Thompson en 1886, la primera investigación en arqueología fue llevada a cabo por la Señora Scoresby Routledge, que se quedó en la isla por 18 meses en 1914-1915, tiempo durante el cual el Escuadrón alemán del Pacífico llegó a tomar suministros!

En 1934-35 una expedición Franco-belga estuvo casi medio año tomando el registro etnológico más completo hasta la fecha. El belga, Henri Lavacherry, publicó sus estudios en francés, pero el francés Alfred Métraux, publicó en inglés y francés, una obra popular y otra científica de su investigación.  El padre Sebastián Englert, un misionero Capuchino llegó en 1935 con la misión Metraux, y se quedó como investigador residente y sacerdote hasta su muerte en Florida, en 1969, en su viaje de regreso a Rapanui después de una exhibición de obras de arte pascuense. En 1955-56 Thor Heyerdahl llevó la Expedición noruega a Pascua, dando por resultado varias publicaciones, incluso su todavía  popular relato novelístico, "Aku Aku", disponible en muchas ediciones e idiomas. La Expedición Médica canadiense a Pascua en 1964-5 fue el último equipo de investigación en gran escala en llegar al lugar.

Historia reciente
Después de una inesperada "revuelta," verdaderamente un "culto del cargo" en 1914, el gobierno chileno empezó a enviar gobernadores regulares para representar los intereses chilenos en la isla, para afirmar soberanía. Después de los primeros, todos fueron funcionarios navales, activos o jubilados. Cada vez más, las reglas se volvieron muy restrictivas. En 1953 se terminó el contrato con Williamson Balfour y la Armada chilena tomó el control completo de la isla. A lo largo de este siglo las autoridades chilenas prohibieron a los isleños salir del área de Hangaroa, se puso un cerco alrededor del poblado y se exigió permiso escrito para visitar el resto de la isla. Después del escape de algunos prisioneros políticos chilenos en los años 1930, el movimiento de los Isleños al exterior de la isla fue controlado severamente.

Esto chispeó cuando aproximadamente cincuenta isleños a través de los años hiciéronse a la mar en pequeños botes de pesca o botes balleneros, falleciendo casi la mitad de ellos en el intento. Después de Heyerdahl hubo algún aflojamiento y en octubre 1955 fue permitido ir a Chile el primer contingente de 19 escolares a estudiar, junto con algunos guardianes. Entre este primer grupo estaba Alfonso Rapu Haoa, que volvió a su hogar en 1964 como maestro escolar. Como uno de los primeros Rapanui educados, resentía las autocráticas reglas navales y debido a su elección como Alcalde, las autoridades llamaron tropas a la isla.

Eventualmente, las tropas se retiraron y la isla se volvió una parte totalmente incorporada de Chile, se quitaron las restricciones y se realizaron elecciones libres desde 1966, incluso se promulgó una especial "Ley de la Isla de Pascua (16441)", dando una serie de beneficios para estimular el desarrollo. Esto coincidió con la llegada de una base de la fuerza aérea de EEUU. a la isla, que provocó considerables cambios sociales en un muy pocos años, incluyendo el nacimiento de una docena de niños medio norteamericanos, ninguno de los cuales  ha sido reconocido por sus padres o las autoridades norteamericanas. La elección de Salvador Allende Gossens en 1970 incitó a los norteamericanos partir apresuradamente; el sangriento golpe chileno de 1973 acabó la libertad en Rapanuí y en todas partes en ese tan desdichado país.

Rapanuí bajo la dictadura militar floreció y el hombre fuerte del Ejército, Augusto Pinochet Ugarte visitó el lugar tres veces, junto con varios de sus ministros. Se llevaron a cabo extensos trabajos públicos, se levantaron subsidiadas residencias gubernamentales y edificios públicos. El primer gobernador Rapanui, Sergio Rapu Haoa, hermano del "revoltoso" Alfonso, fue designado en 1984. El año anterior se había formado un Comité de Ancianos Superiores alrededor de Alberto Hotu Chavez que preparó una carta, con el consentimiento de casi todo los Isleños, para solicitar ayuda al Comité de las Naciones Unidas sobre Descolonización y obtener un referéndum acerca de la independencia de Isla de Pascua. El Sr. Hotu continuó su agitación y acción de la comunidad durante los años 1980 como una de las pocas voces de protesta durante el largo período de dictadura militar en Chile. En 1992 fue elegido Alcalde de la Municipalidad.

El evento impactante más reciente en la isla es el rodaje de una producción de estilo Hollywoodense usando temas Rapanui, organizada por el actor Kevin Costner, con muchos "extras" locales y un equipo técnico australiano. La película tuvo poco éxito en su estreno en 1994, pero se enriqueció bastante la isla, llevando fondos para mejorar casas, fundar negocios y educar familiares. Poco después, notable en Chile, pero menos conocido en el mundo, se filmó una teleserie chilena "Iorana" en la Isla, sin ocupar ni un papel algún actor local: todos eran de Chile continental, pero actuando como chilenos oceánicos.

Es notable hoy en día (año 2001) el rápido y sorprendente desarrollo de la isla, mayormente debido al propio esfuerzo de los mismos Rapanuí y su afán por el negocio. Todas las residenciales y hoteles están en manos Rapanui, tanto como el transporte turístico. Se estiman unas 1,500 casas habitaciones (39 en 1918; 233 en 1986; 337 en 1986) y tasas bastante elevadas de teléfonos y de transporte, particular como publico (aproximadamente 100 taxis).
A pesar de la modernidad, Rapanui sigue siendo uno de los lugares mas atractivos para turistas de muchas naciones, siendo los principales los mismos chilenos. En 1999, alcanzó una cifra de mas de 20,000 turistas aquel año, con proyecciones aún más elevadas.

Conexiones aéreas
En 1950 la idea de una ruta trans-pacífica, usando Rapanuí como un lugar de detención, empezó a ser impulsada y fue construida una tosca pista de 600m en Mataveri, al SW de la isla. El piloto de la fuerza aérea chilena Roberto Parragué Singer llevó el primer avión anfibio Catalina a Rapanuí en 1951, pero encontró dificultades con el combustible necesario para despegar para el viaje de retorno. Poco después, un aviador australiano, Gordon Taylor llegó a Rapanui en un vuelo de exploración oeste-este. Fue una década antes de que desarrollos más significantes se produjeran, con la conexión Tahiti-Rapanui-Santiago establecida, principalmente por Parragué, en la década de 1960. La gente en la isla lo reconoce como "Manutara," como unos llaman a Parragué, quién de vez en cuando piloteaba el avión LanChile que viene a la isla antes de su fallecimiento. El aeropuerto Mataveri disfrutó de una docena de proyectos de mejoramiento en la década  del 90, llegando a poseer una de las pistas mas largas en Oceanía con 3,350 metros.



"RAPANUI (Easter Island)"
The original was first appeared as part of the Pacific Islands Year Book -- 17th Edition (1995) published by Fiji Times Ltd., 20 Gordon Street, Suva, Fiji]


Traducción autorizada: Prof. Jaime Vera V., con  puesta al día del Dr. Grant McCall en el 2001.