Una pala precolombina de Chile Central del año 1270 D.C. *

* Publicado en 1981, en "Anales del Museo de Historia Natural de Valparaíso". Vol. 14

En Chile Central han sido muy escasos los hallazgos de objetos arqueológicos en materiales perecederos - y especialmente madera- , debido a la humedad del suelo y las precipitaciones que destruyen tales artefactos en los depósitos estratificados. El descubrimiento de una pala de madera de muy probable función agrícola en un yacimiento de Chile Central, viene a acrecentar los pocos registros existentes en esta zona de los Andes Meridionales que documentan el proceso de agriculturización ocurrido en tiempos prehispanos.

Son numerosos los ejemplares de arqueológicos de palas de madera encontrados en otras regiones del Área Andina Meridional, como por ejemplo en el Norte Árido chileno, el Noroeste y Centro Oeste argentino, etc. Sin embargo, en Chile Central hasta ahora las principales evidencias no son de carácter arqueológico, sino etnohistóricas y etnográficas (en el caso de los Mapuche). De ahí la importancia que asignamos a este probable implemento de cultivo confeccionado en madera. Más aún al estar fechado en forma absoluta mediante Carbono 14.

Antecedentes etnohistóricos y etnográficos de palas de cultivo en Chile Central.

Hay diversas menciones en los cronistas del siglo XVI al XVIII, acerca de palas de madera utilizadas por indígenas chilenos en el momento del contacto con los españoles. Los mapuche usaban aún a comienzos del siglo XX artefactos parecidos en sus cultivos, en lugares apartados (Cooper, 1946).

Según Bullock (1958) los pueblos de lengua araucana de Chile Central, al preparar los terrenos de cultivo desarrollaban tres operaciones:

  1. Romper y mover la tierra, lo que hacían con "barretas", "chuzos" o arados de mano llamados "Hueullu".
  2. Voltear, usando para esto las palas.
  3. Moler los terrones, lo que efectuaban con cuchillones de madera o mazos, posibilitando la formación de camellones y la siembra de semillas.

Latcham (1936) explica que después de actuar los "barreteros" con los Hueullu, los seguían hombres con palas que volteaban terrones, removían el suelo no bien aflojado por los primeros. Luego, mujeres y niños con cuchillones de madera o mazas desmenuzaban los terrones. Finalmente "rastras espinudas" tiradas por 5 a 6 hombres emparejaban el suelo. Después nuevamente con palas o azadones se formaban los camellones y surcos necesarios para el riego. Así, el terreno quedaba listo para recibir la semilla.

El mismo autor señala que la pala de madera ( o de hoja lítica) era fabricada en el Sur de Chile usando mirtáceas duras como la luma.

Núñez de Pineda y Bascuñán (1863) observó en el siglo XVII unas

"palas de horno", de "dos varas de largo", tan anchas de arriba como de abajo, con un asa en el medio. Con ellas " se cava la tierra muñida y hacen los camellones en que las mujeres van sembrando".

En el Pleito contra Juan Gómez y otros sobre posesión de repartimientos de indios en Quillota, de 6 de marzo de 1561, hay varios testimonios que señalan el uso de palas en labores agrícolas:

"....los dichos [indios] de Quillota,.....sembraban sus sementeras ellos propios con palas y con gran trabajo."

(Colección Dctos.Ined.H.CH.1897:363)

En otro lugar se solicita que los indios quillotanos,

"...sus propias chacarras las siembren é fagan con las dichas vacas é bueyes é no con las palas y personas, como solían sembrar y hacer..."(:359)

Otro testimonio afirma que,

"...... facían sus sementeras con sus propias personas, y a fuerza de brazos, con palas y azadones...."(:366)

Convivían en ese momento en Quillota, indígenas del mismo valle y otros procedentes del Mapocho y Melipilla trasladados por los hispanos.

Los antecedentes arqueológicos.

Hay poquísimas evidencias arqueológicas publicadas en lo concerniente al cultivo precolombino en Chile Central y en especial en lo referente a palas de madera. Los antecedentes se limitan cronológicamente a los períodos cerámicos Tardío e Incaico:

  1. Latcham (1923:292) sostiene que en Tirúa (costa de Araucanía) se encontraron dentro de sepulturas en cistas de piedra, granos de maíz de cinco variedades distintas. En cuanto a implementos agrícolas, se hallaron en Puchoco, Cañete, Arauco y otros puntos, palas y azadones de madera y piedra, en tumbas pre-araucanas.
  2. Lihueimo: Corresponde a un cementerio situado en el Valle Longitudinal, cerca del río Tinguiririca y a unos 60 km. al SO. Del lugar en que se halló ala pala que nos preocupa. Lihueimo presenta un contexto integrado por palas de madera , anzuelos, conchas de mariscos, piedras horadadas, orejas e insignias de mando, cruces de plomo y cerámica Inca-local (Stehberg 1975:39).
  • Tales evidencias incluyen cronológicamente a este yacimiento en los períodos Tardío, Incaico y Colonial. En los documentos coloniales de los siglos XVI al XVIII, constantemente se hace referencia al antiguo pueblo de indios de Lihueimo sujeto a la encomienda (Góngora 1970)
  • Procedencia y condiciones de hallazgo

    El artefacto procede del sitio Pangal-2 (71º20' W-34º15' S) , situado en un valle precordillerano de la VI Región y atravesado por un afluente del río Cachapoal. Fue hallado en el interior de un refugio rocoso natural formado en una ladera montañosa, por la acumulación de bloques pétreos, originados por antiguos movimientos glaciares.

    El objeto estaba cubierto por cascajo lítico y cenizas. El yacimiento no posee una estratigrafía clara, puesto que el material acumulado es puramente roca meteorizada por agentes naturales; en especial las variaciones térmicas diurna y estacionales. La altura sobre el nivel del mar corresponde a 1.470 m.

    Pala de madera fechada 1270 ± 40 d.C.

    En el mismo sitio, pero no asociados con la pala se encontraron cerámica temprana, tipo Llolleo, petroglifos con elementos de los estilos Aconcagua y Guayquivilo. El yacimiento pudo haber servido como paradero ocasional de grupos prehispanos durante ciertos meses del año preferentemente primavera-verano-otoño. Aparentemente fue visitado esporádicamente durante largo tiempo, por diferentes y sucesivos complejos culturales, desde inicios de la era cristiana, aunque no hay presencia incaica o hispánica. Un detalle interesante es la existencia en el fondo del valle, cerca del yacimiento, de terrenos planos aluviales casi planos y sin piedras, suceptibles de ser cultivados.

    A casi 30 km. al oeste de Pangal-2 se ubica el cementerio de túmulos de Hacienda Cauquenes, cuyo contexto pertenecería a los períodos Tardío e incaico. Su relativa cercanía a Pangal-2 supondría algún tipo de relación al menos en la época Tardía.

    Otro detalle se refiere a la cercanía de Rancagua, lugar donde numerosas fuentes coloniales entre los siglos XVI al XVIII, sitúan un importante núcleo indígena, que existió hasta la república (Góngora 1970).

    Características del artefacto

    (depositado en el Museo de historia Natural de Valparaíso, registro Ch 2716)

    Estado actual.

    La madera se presenta levemente agrietada por el anverso, especialmente el sector de la hoja. Por el reverso tiene menos acentuado este aspecto y se observa mayor humedad. La hoja tiene algún grado de desgaste en su canto por el roce debido al uso, lo que le ha dado una forma levemente curva. En este filo desgastado, se nota un avance mínimo del proceso de descomposición de la madera. En general, el estado de conservación es bueno. Observado con lupa binocular de 30x, se aprecia en toda la superficie del objeto una amplia deposición de cristales minerales, que lo recubren totalmente.

    El mango es corto y presenta una acanaladura en forma de U en el corte transversal, para inserción y amarre de una extensión del mango, de largo desconocido.

    La madera.

    Estudios macroscópicos dieron por resultado su pertenencia a un vegetal de la familia Rosaceae, Género Kageneckia R. et Pav., pudiendo corresponder a una de sus dos especies: kageneckia oblonga o Kageneckia angustifolia (Navas 1976:165)

    Kageneckia oblonga es un arbusto o árbol glabro de 1 a 4 m de altura, nativo de Chile entre Coquimbo y Malleco. Tiene madera dura, usada por campesinos actuales para fabricar herramientas de labranza. Las hojas sirven medicinalmente como vomitivo y laxante. Recibe los nombres corrientes de Bollén, Guayo, Huayo, Colorado.

    Kageneckia angustifolia es un arbusto o árbol pequeño glabro de 0,7 a 3 m de alto. Es una especie chilena que vive en los valles y cordillera andina de Chile Central hasta 2.000 msnm. Su madera es muy dura y pesada además de resistente a la humedad. Se le llama corrientemente "olivillo".

    La madera de la pala presenta la coloración rojiza característica de Kageneckia oblonga y la resistencia a la humedad típica de Kageneckia angustifolia .

    Elaboración.

    a sido manufacturada utilizando probablemente herramientas metálicas, ya sea cuchillos y/o azuelas. El mango presenta claras huellas dejadas por un instrumento cortante. Iguales huellas se observan en el sector en que se unen el mango y la hoja. El mango tiene una excavación en U que también debe haberse hecho con herramientas cortantes.

    Dimensiones.

    argo total 45,6 cm. Largo de la hoja 28,5 cm. Largo del mango 17,1 cm. Ancho máximo de hoja 11,9 cm. Ancho máximo del mango 5,3 cm. Espesor máximo de hoja 3,1 cm. Espesor máximo del mango 3,2 cm. Peso 798,5 grs.

    Color superficial anverso: Café plomizo. Color superficial reverso: café levemente rojizo. Color interior del mango: café rojizo intenso.

    Morfología.

    egún el criterio de forma,(fig.1) esta pala posee similitudes con el Tipo 1 de palas de madera descritas por Latcham (1938:152-154, fig.52), que poseen hoja relativamente corta y angosta y mango largo. Es corrientemente confundido con remos en la costa, señalándose que no es muy abundante. Geográficamente hay hallazgos entre Tacna y Calama. Cronológicamente lo considera el tipo más antiguo: desde la aparición de los cultivos hasta Tiwanaku.

    Latcham señala también un 4º tipo, de mango muy corto y hoja ancha, agregándose probablemente un extensor del mango sujeto mediante ataduras (Latcham 1938:fig.52-d). Indica que este tipo es común en el río Loa y el NO. Argentino.

    Núñez (1974:79) ilustra también especímenes morfológicamente idénticos a los tipos de Latcham.

    En resumen, las mayores similitudes morfológicas de nuestra pala corresponden con el Tipo 1 de Latcham, excepto en el mango.

    Fechado Absoluto por C-14.

    Por la importancia cultural y las condiciones de hallazgo, se hizo necesario fecharlo en forma absoluta para verificar autenticidad y posición cronológica. Para fechamiento se extrajo una muestra de la parte posterior del mango (reverso) de 48,5 grs., la que fue enviada al Laboratorio de la Universidad Gakushuin de Tokyo. Se solicitó el proceso de análisis B con un margen de ± 60 años. El cálculo de edad se basó en la vida media del C-14 de Libby de 5.570 años. El resultado fue :

    Gak 9901= 680± 40 A.P. = 1.270 ± 40 d.C.

    CONCLUSIONES

    Se encontró una pala de madera de probable función agrícola en un yacimiento precordillerano de Chile Central a casi 1.500 msnm. Su antigüedad absoluta oscila entre los 1.230 y 1.310 años d.C. y es uno de los pocos especímenes arqueológicos de esta clase de artefactos que se conservan de esta zona de Chile. Este registro arqueológico viene a dar una primera perspectiva cronológica conocida a los implementos de cultivo utilizados por aborígenes de Chile Central al momento del contacto hispano-indígena y documentados por fuentes coloniales.

    Los antecedentes revisados permiten inferir que hacia los 1.270 años d.C. estarían ya plenamente vigentes las técnicas de cultivo indígenas conocidas etnohistóricamente después, y en las cuales desempeñaban un papel importante las palas de madera. Su manufactura implicaba además la utilización de herramientas metálicas y el aprovechamiento de árboles de la zona, cuya madera era apropiada. El análisis botánico señala que fueron usados árboles nativos de Chile Central entre los 30 y 38 grados de Latitud Sur, aún presentes hoy en el Valle Longitudinal y faldeos precordilleranos andinos.

    Esta pala debió pertenecer a cultivadores indígenas prehispanos que habitaban la cuenca del río Cachapoal y que en determinadas oportunidades ocupaban el yacimiento precordillerano Pangal-2, VI Región. El fechado 1.270 d.C. señala también un momento de ocupación tardía, aunque sin embargo, tales ocupaciones podrían retroceder hasta comienzos de la era cristiana, al período Cerámico Temprano de acuerdo a la cerámica Llolleo allí rescatada.

    Culturalmente, a pesar de no contar con mayores y mejores asociaciones directas, podemos asignar a esta pala de 680 años, una pertenencia a complejos agroalfareros ubicados en la cuenca del Cachapoal o Maipo, y que cronológicamente pueden situarse en el período Tardío de Chile Central (800 al 1.450 d.C.) .

    Pensamos que este hallazgo constituye un hito notable, en el contexto de las escasa evidencias arqueológicas obtenidas hasta ahora, que documentan el desarrollo del proceso de agriculturización precolombina en el sector Norte de Chile Central.

     

    REFERENCIAS

    BULLOCK, D.S. 1958. La agricultura de los mapuches en tiempos pre-hispánicos. Boletín de la Sociedad de Biología de Concepción. 38: 141-154

    COOPER, J.M. 1946. The Araucanians. Smithsonian Institution. Bureau of American Ethnology. Bulletin 143.Handbook of Americans Indians 2: 687-760.

    GÓNGORA, M. 1970. Encomenderos y estancieros. Estudio acerca de la constitución social aristocrática de Chile después de la Conquista. Edic. U. De Chile. Editorial Universitaria. Stgo. De Chile.

    LATCHAM, R.E. 1923. La organización social y las creencias religiosas de los antiguos araucanos. Publicaciones Museo de Antropología y Etnología de Chile 3 (24): 1-129.

    LATCHAM, R.E. 1936. La agricultura precolombina en Chile y los países vecinos. Ediciones de la U. De Chile. 336 p. Stgo. De Chile.

    LATCHAM, R.E. 1938. Arqueología de la Región Atacameña. 374 p. Prensas de la U. De Chile. Stgo. De Chile.

    NAVAS, L.E. Flora de la cuenca de Santiago, t.II.Ediciones de la U. De Chile. Editorial Universitaria, Stgo. De Chile.

    NÚÑEZ DE PINEDA Y BASCUÑAN, F. 1863. Cautiverio feliz y razón de las guerras dilatadas de Chile. Colección Historiadores de Chile, t.III,560p. Stgo. De Chile.

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    STEHBERG, R. 1975. Diccionario de sitios arqueológicos de Chile Central. Publicación Ocasional Nº 17,Mus. Nac. Hist. Natural, Stgo. de Chile.

    VERA, J. 1982. Pangal–2, yacimiento andino de Chile Central. Notas preliminares. Anales del MHNV. Vol.15: 5-18.