Pangal–2, yacimiento andino de Chile Central. *

 

* Publicado como informe de investigación en "Anales del Museo de Historia Natural de Valparaíso, Vol. 15, 1982.

 

En Chile Central existen dos grandes líneas comunicadoras que en sentido latitudinal, discurren de Norte a Sur en forma paralela, separadas por el Valle Longitudinal. Nos referimos a la costa del Océano Pacífico por el occidente y a la gran Cordillera Andina por el oriente. Ambas realidades han servido de vía de paso, de difusión y fuente pródiga de recursos naturales para diversas tradiciones culturales indígenas de Sudamérica, a lo largo de muchos milenios.

La costa del Pacífico ha presenciado la existencia de sociedades aborígenes desde el período Paleoindio (Ej. Quereo, Núñez et al.1981) hasta el período colonial tardío. Otro tanto ocurre con el gran macizo orográfico que constituye la columna vertebral del Mundo Andino, tanto en su extremo meridional como en sus dos vertientes.

         El sector andino correspondiente a la cuenca del Cachapoal, carece de estudios arqueológicos suficientes que arroje luz acerca del poblamiento prehispano. Al estudiar este yacimiento, además de considerar lo anterior, nos ha parecido bastante interesante y digno de aclarar, la aparente asociación que se dá allí entre petroglifos, cerámica temprana y artefactos de madera y cestería. La ubicación del yacimiento y los elementos culturales rescatados, nos plantea la posibilidad de explicarnos además la movilidad de poblaciones precolombinas en el circuíto costa-cordillera en este sitio de Chile Central.

Considerando la problemática anterior, hemos enunciado los siguientes objetivos del estudio:

  1. Investigar un sitio andino de la cuenca del Cachapoal y sus relaciones con el valle y costa adyacente

  2. Determinar su contexto y correlaciones culturales

  3. Lograr cronometría absoluta,

   d.   Determinar funcionalidad del yacimiento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el transcurso de la investigación iremos acumulando registros e indicadores que permitan contrastar y enriquecer la actual hipótesis de trabajo:

  • Pangal-2 es un yacimiento andino, con un amplio margen temporal de ocupación discontinua, de uso estacional, con secuencia cultural desde el Cerámico Temprano al Tardío e integrado a un circuito de movilidad costa- cordillera, de poblaciones que habitaban las cuencas del Cachapoal y Maipo.

  • La metodología aplicada incluye:

    1.prospección de superficie y colecta,

    2.análisis, clasificación y correlación del material cultural,

    3. test estratigráfico (aún pendiente),

    4. cronometría C-14.


           En esta ocasión se presentan los primeros avances logrados, aunque la investigación aún no ha terminado ni está agotada.

           Se han realizado dos temporadas de campo aprovechadas en la exploración y prospección de superficie. En ellas han participado también investigadores de la U. De Chile Sede Valparaíso.[NOTA : La desaparición en 1981 de la Sede de la U. de Chile y la consiguiente crisis académica y presupuestaria, impidió continuar esta investigación multidisciplinaria y la continuación de las temporadas en terreno.]

    CARACTERES DEL AMBIENTE NATURAL

    Climatología.

          Corresponde a una variante del clima Mediterráneo con estación seca y precipitaciones invernales.(Cunill 1970, Hernández 1973) Abarca desde el río Aconcagua al Maule, encerrado entre la Cordillera Andina y la costera. Este clima afecta a los Andes con inviernos fríos y lluviosos que cubren de nieve las cumbres y veranos secos y calurosos de cielos continuamente despejados.

    Orografía Andina.

         Desde la cuenca del río Maipo hacia el sur, hay una gradual disminución de la altura de las cumbres andinas. A los 34º20' Sur, el macizo andino prosigue sin superar los 4.000 m. Todo este sector ha sido sometido a fuerte erosión que le ha dado un perfil abrupto, debido a hielos y corrientes de agua.

         La erosión aún prosigue, labrando profundos y estrechos valles, con vertientes de aspecto alpino. En muchos lugares hasta el límite con Argentina, se advierten planicies altas de relieve suave; son las veranadas, pastizales de verano. En las pendientes vecinas al Valle Central, esos relieves cubiertos de bosques originan invernadas para el ganado vacuno.

         Reaparece además el vulcanismo andino, responsable de la deposición de lavas y cenizas que han llenado algunos valles y formado lagos de represa natural. La línea actual de equilibrio de glaciares apenas sobrepasa los 3.000 m. La línea de nieves eternas supera los 4.000 m.

    Hidrografía.

         En Chile central los ríos existen todo el año, alimentándose de la lluvia invernal y el deshielo estival. Al atravesar las montañas manifiestan gran poder erosivo. El régimen es fluctuante durante el año: a fines del invierno el caudal es mínimo llegando al máximo en verano. El río Pangal que fluye vecino al yacimiento, comparte tales características y es afluente del Maipo, formado por el Paredones y el Blanco. Este último nace del Portezuelo del Maipo que lo separa de la cuenca de igual nombre.

    Recursos bióticos.

         Están condicionados por diversos factores actuantes en los Andes: altura, agua aportada por precipitaciones, intensa radiación solar rica en rayos ultravioleta y limpidez atmosférica; altísima evaporación, terrenos rocosos fácilmente descompuestos por acción climatérica, relieve abrupto ( Hernández 1973).

         Estos factores ambientales permiten el escalonamiento altitudinal de diversas formaciones vegetacionales nativas. Nuestro yacimiento se ubica a una altura donde se inicia la formación xeromórfica andina y desaparece el matorral xeromórfico.

        La fauna está representada por puma, huemul, guanaco, ratón sedoso nortino, lauchón orejudo de Darwin, lauchón de pié chico, cururo, chingüe común, quique, zorro culpeo, pato cortacorriente, piuquén, perdiz cordillerana, cóndor, loros de roquerío, lagarto vivíparo.

    CARACTERÍSTICAS TOPOGRÁFIAS DEL YACIMIENTO.

        Está en un valle cordillerano andino de la VI Región, Chile Central, en el margen sur del río Pangal (aprox. 34º15'S. y 71º20' W.) (Figura 1), a una altura de 1.470 msnm, en una ladera de solana que exhibe una extensa acumulación de grandes bloques pétreos, que ocupan una superficie de 80.000 m2. (400 x 200 m)

        El hacinamiento caótico de los bloques permite la existencia de numerosas cavidades, recintos y cámaras naturales, superficiales y subterráneas. Interconectadas conforman algunos laberintos subterráneos, que sirvieron de refugios habitacionales a los antiguos ocupantes indígenas. En ellos se han encontrado restos arqueológicos.

       La formación natural del yacimiento es muy anterior a la presencia humana. La acumulación de material rocoso en la ladera montañosa sur, fue causada por la existencia de una lengua glaciar, en un período en que la línea de equilibrio glaciar debió ser inferior a 3.000 msnm. Este glaciar situado en la cuenca del Pangal poseía morrenas laterales, una de las cuales puso mover y acumular semejante material rocoso. También es posible atribuir su acumulación a enormes aludes o avalanchas en momentos del deshielo glaciar.

        Posteriormente contribuyeron la erosión y meteorización de las rocas expuestas, con fracturación y exfoliación producto de las amplias variaciones térmicas diurnas y estacionales sufridas durante milenios.

        El emplazamiento del sitio coincide con una curva del río hacia el norte, donde se depositó el material rocoso. Por ello la acumulación está en el margen sur del río y a cierta altura sobre éste, enfrentando hacia el Noreste, mientras al Oeste queda cierta pequeña cuenca cubierta de arbustos, pastos primaverales y pequeños pantanos producto de los deshielos.

    HALLAZGOS ARQUEOLÓGICOS

       En las evidencias descubiertas destacan petroglifos y objetos mobiliares. Estos últimos fueron encontrados mayoritariamente en la superficie del piso interior de los refugios rocosos, por nosotros y lugareños que desde hace tiempo atrás habían visitado el sitio. Ellos recogieron objetos de madera, cestería y ceramios (figs. 3s,t,u,o). Los objetos estaban mezclados con cascajo lítico menudo y ceniza muy fina. Todos los objetos están depositados en el Museo de Historia Natural de Valparaíso.

             Futuras temporadas deberán realizarse para encontrar depósitos estratificados en los refugios más profundos, que permitan vincular los hallazgos superficiales a una estratigrafía clara y a contextos definidos. En todo caso, la evidencia actual reúne atributos que permiten su estudio e identificación cultural y cronológica.

    PETROGLIFOS

             Están ejecutados sobre dos bloques rocosos separados que han sufrido desfoliación discreta y fracturas por variación térmica. Las caras decoradas enfrentan hacia el macizo andino y presentan una pátina roja natural de oxidación, sobre la cual se han realizado las figuras.

            El estado de conservación es bueno y no se aprecian superposiciones. Las técnicas de elaboración fueron: punteado o percusión, raspado lineal y cuerpo lleno (Fig. 2 a, 17). Las representaciones son geométricas y biomorfas. En la interpretación tentativa hemos seguido las identificaciones empleadas por Niemeyer y Weisner (1971). Las técnicas de rescate fueron calco mediante plástico y diapositivas.

          En el área fueron realizadas investigaciones de petroglifos por J. Iribarren (1973), quien informa que ya en 1906 A. Plageman había publicado en Alemania descripciones de petroglifos situados en Pangal, Cajón de Coya y Hacienda Perales. Señala también artículos publicados en la revista "El Teniente" (V.2 nº12) y Zigzag (Nº 2795, 31-10-1958).

         Stehberg (1975) describe petrografías existentes en la confluencia de los ríos Cachapoal y Pangal, en el fundo Manzanares, que hemos identificado como Pangal-1. Jaffuel (1930) habla de petroglifos hallados en el "Cajón de Los Cipreses", cuenca más al sur de Pangal-2 (Ver Fig.1).

    BLOCK 1 FIG. 2 a : BLOCK 2 FIG. 2 b :

     

    • Superficie del área decorada : 2,9 x 2 m (5,8 m2)
    • Técnica de trabajo: punteado o percusión, surco superficial, cuerpo lleno.
    • Interpretación hipotética de los diseños:

    1. Antropomorfo

    2, 9, 11 tridígito (ave)

    3, 4, 7, 8, 13, 14 lineatura caprichosa

    5, antropomorfo esquemático

    6, reticulado irregular

    10, 22, 23, signo escudo

    12, 15, 25, círculo ciliado

    16 rombos enlazados

    17, rostro antropomorfo

    18 círculos enlazados

    1.  
    2. ofidios

    20 tiara ?

    21 agua

    24 signo escudo ligado

    26, 27, 28 línea simple

     

     

    *    Superficie de la cara decorada: 1,4 x 1 m (1,4 m2)

    • Técnica de trabajo: raspado lineal, surco superficial, punteado.
    • Interpretación hipotética de elementos:

    1, 2 signo escudo

    3 círculo ciliado

    4, 5, 6 signo escudo

    7, 8, 9 línea simple

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    TABLA 1 : Frecuencias y porcentaje de figuras en ambos bloques:

    FIGURAS BLOCK 1       % BLOCK 2    %

    BIOMORFAS  

    Antropomorfas 

    Rastros de aves 

    Ofidios 1 3,6 - -

     

     

               3

               3

               1

     

        10,7

        10,7

           3,6

     

         -----------

         ------------

         ------------

     

          ---------

          ---------

          ---------

    GEOMÉTRICAS

    Signo escudo 

    Círculos ciliados 

    Círculos enlazados 

    Tiara ? 

    Agua 

    Rombos enlazados 

    Reticulado irregular 

    Lineatura caprichosa 

    Línea simple 3 10,7 3 33

     

     

                4

                3

                1

                1

                1

                1

                1

                6

                3

     

         14,2

         10,7

           3,6

           3,6

           3,6

           3,6

           3,6

           21,4

           10,7

     

                5

                1 

            --------

            --------

            --------

            --------

           ---------

           ---------

                 3

     

              56

              11

          --------

          --------

          --------

          --------

          --------

          --------

                33

                                     TOTALES                    28                         100                       9                           100

    ______________________________________________

           Si observamos, morfológicamente aparecen figuras pertenecientes a dos estilos : "Aconcagua", asociado a la cultura tardía Anconcagua, representado principalmente por el "signo escudo" y diseños del estilo "Guayquivilo" de más al sur.

          El signo escudo presenta apéndices exteriores y líneas internas, que sugieren la representación realista de un pié humano calzado con sandalias.

    OBJETOS MOBILIARES

    1. ALFARERÍA.

          Todos los restos cerámicos encontrados presentan características muy homogéneas y la superficie de color natural alisada. No se halló un trozo de alfarería pintada o engobada. Se recogieron en superficie 12.950 grs . de cerámica, correspondiendo a 346 trozos, un ceramio casi entero y uno completo. Este universo cerámico fue clasificado en dos grandes conjuntos: Tipo natural alisado no decorado y Tipo Llolleo inciso reticulado.

    TIPO NATURAL ALISADO NO DECORADO:

    Lo integran 342 fragmentos (98,84 %).

    Pasta. La manufactura fue por acordelado o rodete. En algunos fragmentos se aprecia la unión deficiente de los rodetes. Desgrasante de cuarzo y arena fina; clastos angulosos y subangulosos; distribución regular. La fractura es regular, recta. Color greda natural. Cocción en atmósfera oxidante, dispareja, manchas de reducción parcial. El color del núcleo desde negro a rojo-anaranjado. Dureza 4 Mohs.

    Superficie. En exterior e interior el color natural de la greda desde café-rojizo hasta café oscuro, con manchas oscuras de reducción parcial. Señales de hollín y calcificaciones. Tratamiento: alisado parejo exterior, alisado irregular interior. Lustre: mate. Textura: mediana a gruesa. Dureza: 4 Mohs.

    Formas Generales. Jarros sin asas y ollas sub-globulares con y sin asas. Vasijas de probable función utilitaria (Fig.3 a). Grosor de paredes: 5 a 11,5 mm. Bases: Hemisféricas y en un caso aplanada (Fig. 3 r).Cuerpo: sub-globulares de contorno simple, pequeños a medianos; diámetro aproximado entre 10 y 30 cm. Altura 28 cm. En un ceramio completo (Fig.3 o).Cuellos rectos levemente evertidos.

    Asas: a) mamelones bajo el borde: de botón (Fig.3b,c,d,e,g) comprimidos verticalmente (Fig.3h), comprimidos horizontalmente (Fig.3i), grande vertical (Fig. 3f) ;

    b) cintas verticales labio-adheridas (Fig.3 o,q)

    c) cintas verticales a medio cuello, Fig. 3n, ñ, p.

    Bordes y labios: bordes directos, labios redondeados. Decoración: ausente .

    Son notorias las semejanzas de las formas y mamelones con las vasijas halladas en Chacayes, hoya del río Maipo (Stehberg 1976 lam.XXXIII Figs.39-40, 41 45, 46, 47, 52 al 56, 58 al 60, 62 al 64, 67) y en Quinta Normal, Santiago (Stehberg 1976 a, Figs.25 a 31)

    TIPO LLOLLEO INCISO RETICULADO

          Comprende 4 fragmentos y un ceramio casi completo. Reúne similares características de manufactura, forma y decoración que las definidas por Falabella y Planella (1979,1980) para los hallazgos de la desembocadura del río Maipo: cocción oxidante; las asas tienen decoración modelada con forma de ala o pata (Fig. 3j), el inciso reticulado es oblicuo y abarca todo el cuello (Fig. 3j, k, l, m).

    ************************************

         Hay peculiaridades como el asa cinta vertical sin decoración, con la típica unión cuerpo-mitad del cuello, rasgo diagnóstico del cerámico temprano de Chile Central. Además, los trozos presentan sectores superficiales con calcificaciones.

         Se reunieron 32 trozos de cuellos de ambos grupos cerámicos, a fin de relacionar comparativamente el diámetro de boca, grosor de paredes y formas de asa, obteniendo las siguientes variaciones de frecuencias:

    Diámetro de boca: de 6 a 32 cm

    Grosor de pared: de 1 a 11,5 cm

    Se constató la existencia de las siguientes características generales de la alfarería:

    Vasijas relativamente pequeñas, con grosor de paredes inferior a 9 mm, diámetro de boca hasta 16 cm y asas mamelonares de botón y cinta vertical, incluyendo decoración inciso reticulada.

    Vasijas relativamente grandes con paredes hasta 11 mm de espesor y diámetro de boca hasta 32 cm, incluyendo asas con forma de gran mamelón vertical.

    En posición intermedia hay vasijas de tamaño mediano, paredes gruesas de 7 a 12 mm, diámetro de boca entre 16 y 28 cm y con asas de cinta vertical, de mamelón comprimido horizontal y verticalmente.

    2. ARTEFACTOS DE MADERA.

    Lugareños residentes entregaron 2 objetos hallados dentro de las cavidades rocosas:

  • Desconocemos toda asociación de este objeto. Funcionalmente podría ser un cayado de pastor, un bastón ceremonial o garrote. En el pasado se encontraron en el yacimiento otros objetos de madera recordados como similares a "chuecas". En la literatura arqueológica de Chile Central no se describe algo semejante a este artefacto.
  •  

     

    3. CESTERÍA. 

     

     

     

    Fue encontrada dentro de un ceramio sub-globular cubierto por cascajo lítico dentro de un refugio. La técnica de manufactura empleada es aduja en espiral (coiled), en la variedad con basamento simple encadenado.( "simple interlocking coils with foundation") El trozo rescatado de 15 x 6,5 cm parece parte de un plato o fuente.

    4. VALVA DE MOLUSCO MARINO. 

    Exhumada junto al objeto anterior. Corresponde a una especie marina de la familia Mytilidae. La fracturación de la valva impide decidir si corresponde a Mytilus edulis o Mytilus chilensis, ambas especies de amplia distribución desde el Sur de Perú hasta Magallanes y por el Atlántico hasta Brasil.

    DISCUSIÓN

    Las características que presenta el yacimiento, situado a 1.470 msnm señalan que se trata de un sitio de uso transitorio. Es evidente que la existencia de numerosos recintos y cavidades naturales subterráneas, indujo a indígenas prehispanos a utilizarlos como refugios, quedando vestigios materiales de su presencia. La existencia de cenizas y fogón en el piso de los recintos, asociada a la cerámica, confirma ocupaciones estacionales pero continuadas. El clima y topografía estarían condicionando su permanencia en las estaciones más favorables: primavera, verano, otoño.

          El área en que se enclava puede haber tenido diversos atractivos: ruta hacia portezuelos cordilleranos o la cuenca del río Maipo; animales y aves de caza; vegetales recolectables; leña, material lítico, y minerales diversos; pastos de veranadas, etc. El uso de algunos o todos esos recursos potenciales puede haber derivado en actividades tales como caza, recolección, minería, pastoreo estacional o cultivo de temporada. Sin embargo, la hetereogeneidad de las evidencias culturales rescatadas, aparentemente corresponden a diferentes momentos de ocupación, con gentes procedentes de distintos lugares que pudieron utilizar el yacimiento para distintos objetivos.

          La presencia de cerámica Llolleo incisa-reticulada, prueba la actividad de grupos venidos desde la desembocadura del río Maipo o el Rapel. En San Antonio este tipo cerámico posee fechados 140± 110 y 280± 130 d.C. En el valle medio del Cachapoal, en Rancagua también hay hallazgos de esta cerámica temprana.

         También en Pangal-2 hay abundante evidencia de cerámica natural alisada con mamelones análoga a la ubicada en Chacayes y Quinta Normal. Estas correlaciones sugieren una primera ocupación hacia los inicios o antes de nuestra era.

         Una pala de madera del 1.270 ± 40 años a.C., nos plantea en cambio, un momento de ocupación tardía, durante el período Cerámico Tardío, con una hipotética actividad cultivadora o minera. (Pocos kms arriba del yacimiento existe una antigua mina cuprera aún en explotación)

         Los petroglifos exhiben una mezcla de diseños, pertenecientes al estilo "Aconcagua" y "Guayquivilo". Sin embargo, no se han descubierto otros vestigios característicos de la Cultura Aconcagua como cerámica decorada, que confirmen la asociación entre el estilo petrográfico Aconcagua y el complejo de igual nombre.

         La ausencia de cerámica pintada u otros rasgos Aconcagua, incaicos o coloniales y la inexistencia de superposiciones en las figuras, puede corresponder a una posible ejecución parcial o total de las petrografías durante el período Cerámico Temprano. Afirmaría esto la abundancia de cerámica natural alisada con mamelones en los refugios cercanos a ambos bloques con petroglifos.

        El no haber encontrado aún depósitos estratificados en los recintos habitacionales, impide diferenciar secuencialmente las características funcionales de cada momento ocupacional. Hasta ahora, podemos comprobar la ausencia de artefactos de caza y recolección, de restos bióticos y estructuras funerarias.

       El yacimiento puede diferir en cuanto a función, de otros sitios cordilleranos de Chile Central, con evidencias de caza-recolección como Novillo Muerto (Stehberg 1980) y Los Llanos (Stehberg y Fox 1977), y Chacayes con ganadería, minería y cultivo de temporada.

        Los petroglifos hacen pensar en un uso únicamente ceremonial del sitio, permanente o esporádicamente. Con las pruebas actuales no es posible decir definitivamente si Pangal-2 pudo ser utilizado para una o variadas actividades.

        Los contactos directos con la costa (la valva) y cuenca superior del río Maipo, confirman el dinamismo de los ocupantes, de norte a sur siguiendo los faldeos andinos y desde la costa y Valle Central hacia la Cordillera Andina; movilidad común en varios sitios cordilleranos entre los ríos Aconcagua y Maule, originada en la necesidad de usufructuar los recursos naturales de diversos pisos ecológicos andinos. Se trataría de una variedad local de la "verticalidad andina", realizada desde tiempos anteriores al período Cerámico Temprano en Chile Central.

    CONCLUSIONES.

        Pangal-2 es un sitio cordillerano andino de temporada, donde se han descubierto diversos restos arqueológicos hasta ahora sin asociación estratigráfica. Destaca en especial la buena conservación de la madera y la cestería, seguramente por condiciones geomorfológicas y micro climáticas favorables. Los rasgos arqueológicos diagnósticos obtenidos (cerámica con mamelones y Llolleo, petroglifos con signo escudo, fechado c-14 de 680± 40 AP. ) son hitos para reconocer dos momentos ocupacionales: 1º hacia inicios de la Era Cristiana y 2º durante el período Cerámico Tardío.

        Destaca el no hallazgo de otros restos de origen netamente Aconcagua, incaicos o coloniales, ni artefactos de caza-recolección o estructuras funerarias.

        Los recursos naturales explotables del sector y los restos culturales hasta ahora conocidos, estarían planteándonos alernativas hipotéticas sobre la utilización del yacimiento como lugar ceremonial, refugio de mineros, de pastores o cultivadores de temporada. La obtención de información contextual y cronométrica estratificada, permitiría en el futuro determinar esto con más exactitud y disponer de una secuencia ocupacional.

        Los petroglifos ofrecen una mezcla de estilos, confirmando que se trata de un lugar transicional entre los estilos Aconcagua y Guayquivilo, existiendo una asociación más directa con la cerámica temprana.

        Las correlaciones culturales y cronológicas apuntan hacia la cuenca del río Maipo, el curso medio del Cachapoal y curso superior del río Aconcagua. Estas vinculaciones se explicarían al existir una movilidad por los contrafuertes andinos de los grupos indígenas, en sentido norte-sur y viceversa, y con el litoral, a fin de obtener recursos económicos complementarios en los diversos niveles altitudinales a lo largo del año.

        Eso explicaría la presencia de rasgos de la cuenca de Santiago y Cajón del Maipo, pertenecientes al Molle (Chacayes) y otros procedentes de la costa central y valle de Cachapoal, pertenecientes al Complejo Llolleo. Aparentemente esta forma de movilidad se mantuvo vigente en el yacimiento hasta los siglos XIII-XIV d.C.

    REFERENCIAS

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